1. La temperatura óptima para degustar el queso está entre los 16ºC (los frescos) y los 22ºC (los curados).

2. Para cortar el queso se deben usar herramientas adecuadas:

  • Para los quesos suaves y frescos, un cuchillo de hoja blanda, con agujeros.
  • Para los quesos duros y curados, un cuchillo de hoja dura y cerrada.

3. Si tenemos dificultad para cortar el queso, se puede calentar la hoja del cuchillo con agua caliente.

4. En cada corte de queso tiene que haber una parte del corazón del queso y una parte de la corteza. Los quesos maduran de dentro hacia afuera, y el gusto varía mucho del corazón a la corteza.

5. Es conveniente cortar sólo el queso que queramos consumir. Si cortamos demasiados trozos y sobran, la exposición al aire hace que el queso pierda calidad.

6. El pan tostado o seco es ideal para los quesos más suaves. El pan tierno combina mejor con los quesos duros y curados.

7. Hay una amplia variedad de alimentos que maridan a la perfección con el queso:

  • Fruta variada: pera, manzana, piña, melocotón, ciruela.
  • Mermelada y confituras, de frutas o verduras.
  • Frutos secos: nueces, almendras o pistachos.

8. Un buen surtido de quesos puede constar de 5 a 7 tipos diferentes, y de unos 20 g  por porción. Podemos acompañarlo de 3 ó 4 complementos y 1 ó 2 vinos.

9. El vino y el queso siempre se acompañan bien, pero tened presente estos cuatro detalles:

  • Combinad los quesos más jóvenes con vinos suaves, nunca muy ácidos y muy afrutados.
  • Los quesos de pasta suave se acompañan muy bien de cava.
  • Los quesos más madurados (de más de 6 meses) se acompañarán muy bien de vinos negros reservas.
  • Los quesos azules o los quesos más viejos se pueden acompañar bien con un vino dulce natural.

10. Los quesos combinan muy bien con cervezas artesanas, que ofrecen una amplia variedad de sabores.

11. En referencia a la temperatura, tenéis que procurar mantener el queso a 4ºC, es la temperatura en que mejor se conserva.

12. El de pasta blanda podemos guardarlo en un recipiente plástico cerrado, en la nevera o en un lugar fresco. Y mejor si podemos separar los suaves de los duros.

13. Para los quesos frescos lo mejor es envolverlos con plástico film i conservarlos en la nevera.

14. Mantener la humedad es esencial para conservar las características originales del queso. Para conseguirlo, se debe proteger el queso siempre, con el recipiente o papel original, o bien con un material adecuado: papel parafinado para los suaves, algodón para los duros, o film (mejor perforado) para los dos.